
La Ría
La ría de Pravia o San Esteban, según se
prefiera, es el destino final de las aguas de casi toda la comarca.
Cuando los principales yacimientos de la cuenca central fueron puestos en
explotación y la red férrea los conectó con el litoral había aún que adecuar los
puertos de mar para que pudiesen sostener el tráfico de minerales. Siendo
insuficiente la capacidad del puerto de Gijón, incluso con la
inauguración del Musel en 1907, se utilizó también el puerto de Avilés,
ampliado a finales del siglo XIX con la dársena de S. Juan de Nieva, y el
de San Esteban de Pravia, que desde el mismo año de 1907 se configuró
como puerto carbonero para los valles de
Aller, Turón y Caudal, aunque ya había tenido un efímero
auge en las postrimerías del siglo XVIII, en relación con la canalización del
Nalón, la instalación de la primera fábrica de Trubia y la salida de
maderas para el arsenal del Ferrol. De esta manera, Asturias se
convirtió pronto en la provincia abastecedora de carbón para el país, alcanzando
la producción los cinco millones de toneladas en 1929 y el techo de ocho
millones en 1958, contribuyendo con un porcentaje siempre superior al 50% de la
producción nacional.
El transporte marítimo en
Asturias estuvo vinculado desde mediados del siglo XIX, a la necesidad de
dar salida a esta producción hullera regional, la histórica función de tránsito
carbonero modeló así la ría, extinguida su función histórica, quedó fosilizado
el paisaje.
A parte de ser el transporte natural del carbón que bajaba de
la cuenca central, también el río Nalón es el portador de un extraño
pececillo de unos 7 centímetros y en forma de hoja de árbol lanceolada llamado
Angula.
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