
El Puerto
La imagen física más representativa de la actividad
pesquera son: El Puerto, el caserío relacionado con la pesca, los centros
de primera transformación a pie de puerto y las instalaciones complementarias.
San Juan de la Arena forma un núcleo urbano que
se confirmó como un rosario de asentamientos con una vinculación específica a
las actividades pesqueras. El puerto es la expresión geográfica más evidente de
la actividad pesquera; es el punto de contacto entre el espacio marítimo de la
actividad y la zona terrestre de distribución de la producción. Su morfología ha
evolucionado en función de la importancia y características de las funciones y
actividades que en cada momento ha desempeñado y en razón de las coyunturas
económicas y técnicas a que ha estado sometido. Junto al puerto y a las
instalaciones relacionadas directamente con las actividades pesqueras, la
impronta de la pesca se ha dejado sentir también en la configuración de un
caserío específico. Independientemente de que el origen de los asentamientos
portuarios estuviera asociado a la práctica de la pesca, o que ésta fuera un
factor impulsor del desarrollo de otros preexistentes, lo cierto es que a esta
función se han ido añadiendo con el tiempo otras distintas, generando un caserío
mixto, no obstante aún conserva parte de sus rasgos morfológicos originales.
El puerto tiene, entre los puertos mayores, una estructura lineal condicionada
por su emplazamiento en rías, el más frecuente en la España cantábrica, para
hacer frente a los temporales del cuarto cuadrante que, por su peligrosidad
impiden o hacen muy onerosa la construcción de infraestructuras portuarias en
mar abierto. Playa natural formada por el estuario del río Nalón, La
Arena se encuentra entre los 18 puertos pesqueros asturianos, con su
Cofradía de Pescadores llamada
San Juan Bautista, en honor al Patrón del pueblo. En la actualidad es la
única que vive en Asturias exclusivamente de la venta de una sola especie,
La Angula. Se comercializa por el sistema de la
“rula”, es decir, la cotización en libre subasta y "a la baja". El resto
de las capturas las vende en la Lonja de Avilés. La cancha de subastas es
muy pequeña, pero en ella se vendieron hace más de 20 años muchos millones de
kilos de bocarte y bonito. Protagonista de una desindustrialización con
repercusiones en los usos del suelo de sus cascos urbanos, donde hasta comienzos
de la década de 1970 existía una importante industria conservera, menguada de
forma progresiva por la crisis del sector y por la difusión masiva de productos
congelados, con la consiguiente merma de otros sistemas de conservación de
alimentos. En 1962 La Arena contaba con 8 fábricas de conservas,
escabeche y salazón. En la actualidad no funciona ninguna, quedando como interés
histórico y cultural que presentan los testimonios materiales de su pasado
industrial, y de la necesidad de conservarlos, en un momento en que la evolución
de las actividades económicas y las estructuras urbanas amenazan con arrancar
hasta la raíz los restos de los antiguos paisajes industriales, sin que se hayan
planteado la posibilidad de reutilizarlos con nuevos usos que no romperían de
forma drástica el marco natural con el pasado histórico del pueblo.
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